Médicos y psiquiatras complicaron a Heit y Olivera

Regionales 17/05/2014
juicio heit-olivera dia 3En la mañana del viernes, continuaron declarando testigos en el juicio al que se enfrentan Heit y Olivera por reducción a la servidumbre, estafas, lesiones y abuso sexual, en el caso del falso pastor. En la jornada, testificó el Dr. Ricardo Denaro, director del Hospital Municipal, quien recibió a Molina, que había sido ingresada en la clínica de Coronel Suárez en un primer momento. El doctor contó que el lunes 12 de noviembre, alrededor de las 10.15 de la mañana, recibió un llamado de Francisco Cortalezzi, médico de policía, quien lo puso al tanto de la situación. Una vez que la víctima fue trasladada al hospital, el Dr. Denaro procedió a revisarla para confeccionar una segunda historia clínica (NdR: la primera la realiza Cortalezzi). El director del nosocomio local aseguró que Molina presentaba un muy mal estado general. Estaba visiblemente adelgazada, deshidratada, tenía lentitud en sus expresiones y le costaba moverse. Presentaba hematomas; algunos típicos en personas que carecen de proteínas por escasa alimentación y otros, producto de traumas. Además, contó que en el dorso de manos y pies, tenia quemaduras realizadas con elementos incandescentes. Todas estas lesiones, según informó el Dr. Denaro, eran crónicas; es decir, producidas en un lapso mayor al de 30 días. También afirmó que, de permanecer en esas condiciones, sin asistencia médica, la paciente hubiera muerto en aproximadamente dos semanas. A su turno, el Doctor Francisco Cortalezzi, médico de policía, relató que se encontraba de guardia en la Clínica de Coronel Suárez al momento de recibir la llamada desde el destacamento policial de Pueblo San José, por lo tanto pidió el traslado de Molina hasta ese lugar. Coincidió en las apreciaciones médicas del Dr. Denaro y agregó que en el examen genital, encontró en la víctima algunas lesiones y decoloraciones propias de la actividad sexual intensa, lo que le permitió deducir que,  efectivamente, fue abusada. Estas lesiones habían sido producidas alrededor de 20 días antes de realizado el análisis. Sin embargo, no encontró señales de que Sonia haya sido abusada en las jornadas previas a su escape. Además, aseguró haber visto un video en el que aparece Sonia Molina en un primer plano en el que presenta serios trastornos en el habla y un estado de somnolencia, de aparente intoxicación. Ante la consulta de la defensa, Cortalezzi dijo no haber tenido acceso a los resultados de los exámenes toxicológicos. La médica psiquiatra Paola Rondina, declaró ante los jueces que al momento de tomar contacto con Molina en el Hospital Municipal, la paciente no alucinaba ni deliraba y que, según el relato de la víctima, había sido detenida en contra de su voluntad en la casa de un matrimonio. Marianela Parenti, psicóloga que asistió a Sonia durante su internación, relató la historia que ella le había contado al momento de ser interrogada. Coincidía en su totalidad con lo que se conoció a través de lo medios aquel 12 de noviembre de 2012, pero agregó algunos datos relevantes. Molina le manifestó que se había preparado para realizar ayunos voluntarios, ya que Olivera le había dicho que debía ir al Chaco en una misión y que allí podrían pasar varios días sin que pudiera beber y/o comer. Aun así, dejó en claro que los ayunos realizados en la vivienda de Grand Bourg 1823 no los realizó bajo su consentimiento. También, aseguró que, en una oportunidad, Heit y Olivera le habían manifestado que debía caminar hasta Pigüé para entrenarse. Durante su estadía en el nosocomio de Coronel Suárez, según lo declarado por Parenti, Molina estaba temerosa, se asustaba cada vez que alguien abría la puerta, puesto que le recordaba a cuando Olivera ingresaba donde estaba cautiva para pegarle o abusar de ella. También, se sobresaltaba al escuchar el tono de llamada de una de las enfermeras, porque afirmaba que era el mismo que usaba Heit y creía que estaba en el hospital. Además, tenía miedo de que otros fieles de la iglesia fueran a buscarla.Pericias psicológicas y psiquiátricasEl psicólogo forense que realizó las pericias psicológicas en los imputados y la víctima, Julio Tapia, brindó un pormenorizado relato de los resultados obtenidos. Sobre Olivera, dijo que hizo un vago discurso sobre su vida pasada y evadió preguntas que indagaran en sus asuntos personales. Además, afirmó que tiene una buena imagen de sí mismo y no se reconoce como causante de problemas en terceros. Acerca de Heit, manifestó que no hay afectación con respecto a lo que vivió Molina en su casa. Durante la entrevista, Estefanía dijo que la damnificada "se hacía la loca" y que no creyó que necesitara atención médica o psicológica. Con respecto a Molina, Tapia informó que tiene una personalidad fácilmente influenciable, poca valoración de sí misma y dificultades para defenderse de sometimientos. Estos rasgos en su personalidad, se deben a las situaciones de abuso que vivió en su infancia y adolescencia, en Río Colorado. El psiquiatra Enrique Grini, también expuso sus conclusiones luego de entrevistar a las partes y complicó la situación procesal de Heit y Olivera. Afirmó que el falso pastor tenía rasgos psicópatas en su personalidad, constantes a lo largo del tiempo. No obstante, dejó en claro que es consciente de sus actos. También, dijo que es egocéntrico y no posee capacidad reflexiva. Olivera colaboró con la entrevista, pero según los dichos de Grini, hizo muchos silencios, tuvo frecuentes cambios de humor y hasta interrumpió el proceso en varias oportunidades para preguntarles a los médicos acerca de su fe. Además, prometió cumplirles sus sueños, discurso habitual en el falso pastor. Tuvo algunas contradicciones pero, en general, su relato fue lógico. Consultado por la defensa, Grini dejó en claro que cuando Olivera detalló su historia de amor con Heit, el discurso fue frío, carente de emoción y vacío de contenido. Con respecto a Heit, aseguró que es una persona complaciente y cooperadora, sensible a las opiniones que los demás tienen de ella. Es emocionalmente dependiente, un rasgo totalmente normal en la niñez, pero que en la adultez es patológico. Contundentemente, afirmó que de ninguna manera la periodista es una víctima más del falso pastor, puesto que avaló los hostigamientos sufridos por Molina y hasta participó en algunos de ellos. Por último, se refirió a los resultados de las pericias psiquiátricas de Molina. Informó que en ella encontró características propias de aquellos que fueron víctimas de sectas, debido a que era incapaz de ver una realidad que todo su entorno veía. Contó que la víctima hizo un relato pormenorizado de lo acontecido y que no presentó características fabuladoras. De esta manera, concluyó una importante jornada del juicio oral y público a Estefanía Heit y Jesús Olivera. En la mañana del lunes, se esperan los testimonios de algunos periodistas suarenses y allegados a la pareja, y las palabras del diputado provincial -por entonces intendente de Coronel Suárez- Ricardo Moccero.    
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