Libertad-Boca, por la Copa Libertadores: una gran victoria en Asunción para quedar al tope e ilusionarse

18 Septiembre, 2020

Con una personalidad similar a la que le permitió llevarse de arremetida la Superliga en marzo, Boca le ganó por 2 a 0 a Libertad en Asunción y se trepó a lo más alto del Grupo H de la Copa Libertadores. Eduardo Salvio anotó los goles del equipo que en Paraguay estuvo dirigido por Leandro Somoza.

Esteban Andrada es una garantía de confianza en el arco. La dupla de zagueros centrales que compusieron Zambrano e Izquierdoz logró aguantar los embates del inoxidable Oscar Tacuara Cardozo. El colombiano Jorman Campuzano sigue haciendo todo bien en el medio campo y Carlos Tevez reemplazó con oficio copero la lógica falta de ritmo que tienen todos después de 187 días sin partidos oficiales.

Salvio tuvo una tarea muy destacada. Por los dos goles, pero también ofreciéndose siempre como salida rápida por derecha, con velocidad de decisión y con lucidez. Otro que tuvo una actuación interesante fue Maroni, quien después del préstamo en Sampdoria dejó en claro por qué Miguel Russo confió en él desde el arranque. El cordobés, cuando gane más ritmo, puede ser una pieza muy interesante para el engranaje boquense. Porque además de juego, ofrece entrega. Las corrió todas.

Las idas y vueltas vinculadas a los hisopados de unos y otros culminaron apenas comenzó a rodar la pelota en el estadio General Pablo Rojas. Y entonces, al equipo de la Ribera todo se le hizo fácil. Porque se encontró con el gol cuando apenas se jugaban 6 minutos. Campuzano inició la jugada en el círculo central. La pelota derivó en Bogarín, que sin querer se la regaló a Salvio. Con un gran amague desairó a su rival y su primer remate fue desviado por el arquero Silva. Lo tuvo Maroni en el rebote, pero el palo se lo negó. Y el Toto no desaprovechó la segunda oportunidad.

Sin embargo, el entretiempo llegó en el momento justo y en el complemento la acción volvió a estar pareja. Con el paso de los minutos, Boca se sintió cómodo con el desarrollo. Tanto que Salvio selló el 2 a 0 a los 40, después de un pase perfecto desde 40 metros de Cardona.

El parate obligado, por la pandemia de coronavirus y su posterior cuarentena, detuvo un envión futbolístico y anímico que, en el club de la Ribera, estaba por las nubes.

Aunque parezca mentira, desde el festivo 3 a 0 en la Bombonera sobre el DIM del 10 de marzo (apenas tres jornadas después de ganar la Superliga de manera agónica) hasta anoche pasaron 191 días. Una eternidad.

Fuente: Diario La Nación

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