Blanco y Negro ganó en Tres Arroyos y está en el cuadrangular final.

9 Noviembre, 2018

Con una soberbia demostración de básquet en el primer tiempo, donde Blanco y Negro exhibió una marcada superioridad ante Quilmes, el conjunto suarense ganó 90-61 y consiguió el pasaporte al Cuadrangular final del Torneo Oficial de Básquet al adjudicarse 2-0 la serie de playoffs.

El 27-12 del primer cuarto y el 57-28 con el cual concluyeron los primeros 20 minutos de juego, fueron el reflejo entre un equipo, el de Fernando Rosanova, que jugaba a otro ritmo, con una dinámica, precisión y efectividad muy por encima del quinteto de Jorge Furque.
Desde la intensa marca personal, con énfasis en la de Gondean sobre Fernández, Blanco y Negro incomodó primero la ofensiva del local y empezó a formar una victoria sin atenuantes. Porque en ataque también impuso su juego; entonces el 8-0 inicial no llamó la atención, como tampoco que con dos buenos lanzamientos de Carbonetti y una rápida corrida de Arenas el Cervecero entrara en juego.
Pero cuando se pensaba en que se podía armar un match más parejo, Smidt exhibió su gran capacidad atlética para romper la defensa rival y Gobbo su tiro externo. Quilmes sintió el impacto, y el segundo parcial tampoco le dio respiro.
Por el contrario, su ofensiva se había debilitado salvo Luna, quien en 7’ había anotado los únicos 10 puntos del equipo. Y del otro lado habían marcado en ese lapso 21 con la rotación de pelota que dejaba libre a los certeros “tripleros” Ristagno y Gondean, o a un Quiroga que en la pintura tuvo una rutilante labor (en general los suarenses dominaron los rebotes con un Gambino muy activo en defensa) y con su mejor partido del año fue el goleador del equipo.
Y cuando en el tercer cuarto Quilmes, obligado por la urgencia y aprovechando que el ganador disminuyó la intensidad, achicó un poco la diferencia y mostró una posible reacción, los 7 puntos seguidos de Soave terminaron con dicha aventura quilmeña. Pero al partido le quedaba mucho por jugar (casi 15’); y ahí se vio algo de un Fernández ya más suelto, acompañado por Arenas o el consistente goleo de Luna.
Aunque todo fue poco para inquietar a un Blanco y Negro que ya había hecho su trabajo y después se dedicó a rotar la formación, a darle confianza a sus elementos y a cerrar una clasificación a la cual le sobraron 20 minutos.
QUILMES (61): Fernández 10, Arenas 10, Perticarari, Carbonetti 10 y Luna 22 (fi); Lofrano, Alzueta, Ordaz, Balbuena 4, Martínez 5 y Lúquez. DT: Jorge Furque. Libres, 14 de 22.
BLANCO Y NEGRO (90): Soave 14, Smidt 11, Gondean 9, Gobbo 9 y Gambino 2 (fi); Quiroga 21, Seeinkop 8, Ristagno 10, Nieves 2, Cameron 2, Weimann 2 y Dóttori. DT: Fernando Rosanova. Libres, 2 de 7.
Parciales: Quilmes 12-Blanco y Negro 27, 28-57 y 48-80.
Arbitros: Rodrigo García y Jorge Ballerini.
Estadio: Quilmes.
Fuente: www.lavozdelpueblo.com.ar

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